Música de Chile
2010
2
FEBRERO
Lo Nuestro.cl
Desde mediados del siglo XIX se registra la presencia de organillos en Chile. Traidos fundamentalmente de Alemania, aunque también de Francia, estas cajas musicales servían a gente desposeída para ganarse la propina caritativa de transeuntes y caseras. Hoy los organilleros forman un gremio organizado, cuyo trabajo responde a criterios artísticos y técnicos y es concebido por ellos como un oficio digno, que forma parte del patrimonio cultural vivo y del folclor popular chileno. Su número ha crecido en los últimos años, de la mano de la restauración y de la fabricación de organillos hechos integramente en nuestro país. La valoración social, sin embargo, está lejos de otorgarles el sitial que les corresponde.


2009
20
SEPTIEMBRE
De la Sotta Donoso, Romina (2008)
Los hermanos Nicanor, Violeta y Roberto Parra lograron que Chile entendiera que la cultura popular también es arte. En estas Fiestas Patrias, descubra la historia y los secretos de una gesta familiar sin igual. "Toda la familia Parra nació con un talento excepcional para la música y la poesía. Don Nicanor Parra (padre) y doña Clara Sandoval tenían talento. Violeta me dijo que tonadas que yo conocía como tradicionales, eran originales de su padre", recuerda el musicólogo Gastón Soublette, profesor del Instituto de Estética UC, quien se convirtió en discípulo de la artista apenas la hubo invitado a la radio Chilena, en 1954.


2009
12
SEPTIEMBRE
El Folklore es un elemento distintivo que logra expresar la esencia cultural e idiosincrasia del pueblo chileno. Este país abre paso a una serie de manifestaciones que dan la oportunidad de conocer lo más profundo de su quehacer diario, sus raíces y las tradiciones más arraigadas en cada una de las razas que en sus comienzos habitaron estas tierras. El folklore nacional chileno posee una riqueza de canciones y danzas que representan a las distintas regiones de este país.


2009
9
SEPTIEMBRE
Chile cuenta con una rica variedad de danzas y bailes típicos, arraigados en distintas áreas geográficas. Muchos de ellos ya han desaparecido, pero han sido rescatados por acuciosos investigadores e incorporados a las presentaciones de grupos tradicionales, como Bafochi y Bafona.

Entre muchos, destacan: en la zona norte, el carnavalito, el challa-challa, la cueca nortina, el torito, el trote o trotecito, el huaynito, el taquirari, el huachitorito, la diablada y los bailes de chinos; el sau sau, en Isla de Pascua; la cueca, la mazamorra, el pequen, la sajuriana y el sombrerito, en la zona central, y la trastasera, la pericona, la cueca del chapecao, el costillar y la sirilla, en la zona sur.


2009
13
AGOSTO
Pitarch, Joan-Elies Adell
El trabajo que proponemos trata de explicar en qué medida la marginación que ha sufrido el estudio de la llamada música popular contemporánea por parte de la musicología tradicional es consecuencia de una distinción que se encuentra en la base del pensamiento moderno occidental. Según éste, algunos discursos son "verdaderos", históricos, públicos y otros son imaginarios, subjetivos, privados. Así se crea el espacio de la estética: se ocupa de lo artístico, del producto de la fantasía, es decir, de lo subjetivo y de lo privado, sin ninguna responsabilidad respecto a lo que se refiere a lo real y público.

Se trata, pues, de una separación de las esferas culturales, políticas y económicas que poco tiene de elección teórica natural sino que, más bien, se trata de un acto de complicidad que deja el ámbito musical tradicional en un limbo de pureza o de incontaminación absoluta que evita, de hecho, su análisis histórico. Que evita preguntarse por su papel, histórico, en la construcción y reconstrucción constantes de las hegemonías y de las identidades sociales. La música popular contemporánea, al no poder ser considerada como parte de este "limbo cultural", ayuda a poner en crisis este proceso.


 


©2018 Música de Chile
Diseño y programación: Marcos Maldonado Aguirre
La Florida, Santiago de Chile